Lan Fong Yuen en Tsim Sha Tsui, Hong Kong: reseña de su tostada y milk tea

Un cha chaan teng famoso en Tsim Sha Tsui, Hong Kong
Lan Fong Yuen: tostada, milk tea y yuenyeung

En este viaje a Hong Kong me propuse una misión muy clara: ir tachando esos lugares famosos que siempre salen en todas partes.

Antes de viajar estuve viendo YouTube y los sitios que recomendaban
eran casi siempre los mismos, así que marqué varios puntos en Google Maps más o menos por encima
y hasta le pedí a GPT que me armara una ruta de viaje
que al final seguí casi tal cual, y la verdad es que salió bastante bien.


Total, este sitio tampoco podía faltar
porque siempre aparece en cualquier lista de restaurantes recomendados de Hong Kong, así que fui a probarlo.

Uno de los más famosos de Hong Kong, un auténtico cha chaan teng de los de toda la vida,
es Lan Fong Yuen Toast, sucursal de Tsim Sha Tsui.

Lan Fong Yuen Toast
44 Nathan Road, Tsim Sha Tsui, Hong Kong

Como se ve en el mapa,
desde la estación de Tsim Sha Tsuino queda tan lejos,
pero llegar no me pareció tan fácil como pensaba..!!

Cómo llegarno lo voy a explicar con un gif casero hecho a pie,

pero si tuviera que resumirlo con palabras,
no hay que entrar al edificio de Chungking Mansions,
sino seguir un poco más hacia el lado hasta encontrar un acceso
con una escalera mecánica que baja al subsuelo.¡Ese es el edificio!

Si bajas por esa escalera mecánica al sótano,
verás toda una zona de restaurantes alineados.

Nada más bajar también hay un plano de la planta pegado en la pared,
así que encontrar Lan Fong Yuen no es tan complicado
(aunque está un poco hacia dentro).

La entrada se ve así.

Nosotros no fuimos a desayunar,
sino a eso de las 4 de la tarde para picar algo,
y entramos directo, sin hacer fila.

Por lo que me dijeron, la franja más concurrida aquí
suele ser justo a la hora de apertura, sobre las 10:30 de la mañana,

y sí, a veces hay espera.

Aunque es un local antiguo, el edificio fue remodelado,
así que el espacio se veía limpio y bastante bien cuidado.

Aun con ese aire más renovado, conservaron los letreros antiguos
y algunos objetos decorativos, así que el ambiente seguía teniendo ese encanto tan de Hong Kong.

Y ahora sí, en esta reseña de Lan Fong Yuen en Tsim Sha Tsui
toca echarle un vistazo al menú.

Primero, la parte de tostadas y sándwiches.

La famosa tostada que pide todo el mundo es la tercera empezando por abajo.
Es la de 34 HKD, escrita en rojo.
Traditional French Toast with Coconut Butter Esa misma, para que la ubiques rápido.

También está la carta de bebidas.
El milk tea y el yuenyeungson los más famosos, así que pedimos uno de cada.

El yuenyeungsería, dicho fácil, como una mezcla entre milk tea y café,
una bebida que combina té con leche y café,
y en la carta aparece como Coffee Tea Mixed.

El pedido nos lo tomó una señora directamente en la mesa.

También tenían un menú con fotos, aunque estaba clarísimamente pensado para locales, así que con mirar las imágenes ya te orientas bastante.

Había cosas como chicken noodlesy sopa de tomate que, por lo visto,
también son platos populares, pero como luego íbamos a cenar
no me apetecía pedir algo demasiado contundente

y además ya venía un poco cansada
de algunos sabores de la comida hongkonesa, así que no quise arriesgar mucho.

La comida de Hong Kong no siempre fue lo mío…

Eso sí, en Lan Fong Yuen hay una regla de consumo mínimo
de 40 HKD por persona.

Pedimos tostada, milk tea y yuenyeung,
y el total fue de 90 HKD,
así que por suerte superamos el mínimo sin problema..^^

Las bebidas llegaron primero. ¿Se distinguen, verdad?
La de la izquierda era el milk tea y la de la derecha el yuenyeung.

A mí, personalmente, me gustó más el milk tea.

A diferencia de muchos milk tea de Corea, no era dulce,
pero sí tenía un sabor mucho más profundo y con cuerpo,
y ahí entendí de verdad por qué el milk tea de Hong Kong tiene tan buena fama.

En la mesa también había varias salsas y condimentos.

Después llegó la French toast de Lan Fong Yuen.

A simple vista tenía ese aspecto de
tostada casera hecha en casa, sin demasiadas pretensiones.

Y eso también es lo bonito de viajar:
acabas comiendo cosas que normalmente nunca pedirías en tu día a día.

La tostada estaba recién hecha y sí, estaba rica,
pero sinceramente no me pareció un sabor tan espectacular como para toda la fama que tiene.

Al abrir el pan por dentro vi que llevaba una especie de kaya,
bien untada, así que por eso resultaba sabrosa.

Como ya estoy en esa etapa de la vida en la que miro un poco el azúcar,
la estaba comiendo tal cual, sin echarle sirope,
pero una empleada mayor vino con ese tono seco tan clásico y me dijo: “¡Sirope!”.

Así que terminé poniéndole un poco de maple syrup y mojándola.

Con el sirope de arce
me supo todavía más a tostada casera de toda la vida.

En Lan Fong Yuen, en plena llamada muy seria.

En fin, como es un sitio tan, tan famoso,
puedo decir que al menos tuvo sentido ir una vez.

Pero, personalmente, no creo que sea un lugar
por el que valga la pena hacer una fila larga o desviarse mucho solo para comer esto.

Aun así, entiendo perfectamente
esas ganas de ir y sacar la foto de rigor.
Mi consejo: ve una vez, pero sin expectativas demasiado altas.

-Fin-

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