Sala Prestige de Korean Air en la Terminal 2 de Incheon: reseña para pasajeros Business de Asiana

Reseña de la Sala Prestige de Korean Air en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Incheon para pasajeros de Business de Asiana

Con la fusión entre Asiana Airlines y Korean Air, Asiana se trasladó a la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Incheon y, desde entonces, los pasajeros de clase business también comparten las salas VIP de Korean Air.

Este año volé dos veces seguidas con Asiana Business, una a Fukuoka y otra a Sapporo, y en ambas ocasiones usé la Sala Prestige de Korean Air Este Izquierda (P2).

Al principio solo aparecían nombres como “Este izquierda” o “Garden oeste”, como en la imagen de arriba,

pero últimamente, con la apertura también de la First Lounge y el aumento del número de salas, parece que ahora las identifican además con iniciales como P, F y M.

La que más nos gusta como pareja es la P2 (este izquierda) y, por suerte, las puertas de embarque que nos tocaron siempre quedaban relativamente cerca. Solo una vez fuimos a la P4 (Garden oeste), y todavía no hemos pasado por la P1 ni la P5.

Quise comparar las diferencias y similitudes entre la sala este izquierda y la este derecha de Korean Air. Eso sí, como estas cosas cambian bastante, puede que cuando leas este post haya algún detalle distinto.

P2

Este izquierda

Horario: 06:00 – 22:00

Biblioteca de ramen, arcade (zona de juegos y fotomatón), atelier (clase de cocina)

P3

Este derecha

Horario: 06:00 – 22:00

Live Station (tteokguk, sopa coreana de pastel de arroz, y janchi-guksu, fideos en caldo suave), Wellness Room (sillones de masaje CERAGEM), sin ramen

En común

Duchas, sala de lactancia y la misma comida (excepto el ramen y el janchi-guksu)

La ocupación en tiempo real de las salas de Korean Air se puede consultar en el siguiente enlace.

Sala Prestige de Korean Air Este Izquierda

Para empezar, junto a la entrada hay taquillas para guardar el equipaje,

y más adentro encontrarás asientos de varios tipos. Las mesas cerca de la comida suelen estar siempre más llenas, mientras que las plazas junto a la entrada suelen estar bastante más despejadas.

También hay un bar bastante grande, y los asientos de la barra me parecieron casi siempre tranquilos. Esta vez no hice una foto aparte de la carta de bebidas alcohólicas, así que reutilicé una imagen de una visita anterior.

Dentro de la sala hay baños para hombres y mujeres, duchas y una sala de lactancia que también funciona como zona de descanso para bebés. Además, tiene cambiador.

Y también hay un arcade, una pequeña zona de juegos ideal para matar el tiempo. Dentro hay dos cabinas donde puedes hacerte fotos tipo fotomatón de cuatro tomas gratis, así que cada vez que voy termino haciéndome una. No las imprimen en papel, pero sí puedes descargar el archivo en el móvil.

Comida

La gran protagonista de la sala este izquierda es su biblioteca de ramen.

No se trata de coger los fideos de la estantería como si fueran libros: detrás de esa zona hay una máquina expendedora gratuita donde eliges el ramen y lo sacas. Eso sí, siempre me queda la sensación de que el espacio dedicado al ramen es demasiado pequeño.

Las máquinas de ramen estilo Han River son 6 en total, pero como la biblioteca de ramen siempre tiene tanta demanda, da la impresión de que se quedan cortas.

También hay una zona para prepararte bibimbap, y me gustó que hubiera tanto arroz blanco como arroz multigrano. Nos vino genial porque nuestro bebé sí podía comer arroz blanco sin problema.

Había fruta, leche, pan y mini pasteles. No sé si la selección cambia cada día, pero cada vez que voy noto pequeñas diferencias.

Las fotos son de dos visitas distintas, así que verás que algunos platos cambian un poco. Lo que sí parece mantenerse siempre son los muffins y los hojaldres.

También hay quesos que van muy bien para acompañar una copa de vino y hasta mini pizzas.

Además de ensaladas, había opciones coreanas como samgyetang de pollo, curry de verduras, huevos de codorniz con konjac estofados y bulgogi con gochujang.

Y del lado occidental había platos como estofado de pollo en salsa rosada, gambas asadas con mantequilla de ajo, coliflor al horno y pasta cremosa de albahaca, todo bastante correcto y fácil de comer.

También había tteokbokki con caldo, pastelitos de arroz picantes en versión más caldosa, y fritos varios, aunque sinceramente el tteokbokki no me pareció nada del otro mundo. El de la Sala Matina me gusta mucho más.

Había dos tipos de gimbap y también pequeños sándwiches. En verano, por si acaso, yo prefiero no tocar el gimbap.

El helado de aquí está rico, y al lado tienen toppings tipo bolitas de chocolate, así que queda todavía mejor. Además, si vas por la mañana, a veces también encuentras cereales.

En general, no diría que la comida sea espectacular, pero tampoco se siente de baja calidad. Para ser una sala de este nivel, me parece que queda bastante bien incluso comparada con muchas salas VIP de aerolíneas de todo el mundo.

Y si sientes que no te convence nada de lo que hay, siempre te puedes preparar un ramen.

Como nuestro bebé todavía es pequeño, no hay demasiadas cosas que pueda comer en la sala, pero cuando crezca un poco más creo que podremos compartir bastantes opciones.

Por cierto, dentro de la sala hay tronas para bebé. No parece que tengan muchísimas, pero me gustó ver que eran Tripp Trapp.

Si vuelas en business o tienes un voucher Morning Calm, vale la pena pasarte antes del embarque.

Leave a Comment